TE CREO

Creo que no creo en el amor altruista. En el dar todo sin recibir nada porque, en la virtud de dar, encuentras comodidad, satisfaccion, felicidad.
Creo que no creo en el egoísmo como la forma de anteponer el interes propio al ajeno.
Creo que quiero ser egoísta contigo.
Creo que decir te quiero ya conlleva ese rasgo denostado.
Te quiero aquí.
Te quiero para mí.
Te quiero tener.
Te quiero todo el rato.
Te quiero en cualquier lado.
Quiero darlo todo, desahogarme, desquitarme, desnudarme.
Quiero recibirlo todo.
Tus caricias,
Tus abrazos.
Tus sonrisas.
Tus confidencias.
Tus penas.
Quiero compartirlo todo.
Los viajes. El verano. La manta en el sofá. Las pelis repetidas. Las fotos. Los caprichos. El menú del día. La crema solar. El café y las galletas. El champú y las caricias. El hueco que me dejas en tus sábanas. El hueco que te hago entre mis brazos.
Creo que no creo en el futuro que se vuelve inexplicable, e inalcanzable.
Que no creo en las promesas si no se acompañan de acciones inmediatas. Que mañana, es tarde.
Creo que me quedo en el presente.
Que la risa pasa y que el llanto acaba.
Que la felicidad completa no existe y que me siento incompleta si ti.
Creo que a veces no creo y que sí, que te quiero.

por última vez

No tengo nada que decir. No puedo decir nada.
Siento seca mi garganta.
Ahogo mi pena en lagrimas, que resbalan por mi cara y hacen charco en el hueco de mi cuello. Donde te gusta besarme.
Hay un torrente de sentimientos que me desbordan.
Cojo las llaves y me voy a la calle.
Acabo en aquel banco donde te ví por ultima vez.
Donde discutimos por última vez.

SEPTIEMBRE

Prefiero los domingos de septiembre a los lunes de agosto.
Llegar que tener que irme.
Verte sonreir a no dejar de discutir.
Prefiero el agua de lluvia corriendo por mi escote al sudor inesperado.
El pan blanco a desayunar sin ganas.
La altura, el silencio, el rumor del mar al bullicioso olvido.
Prefiero la caricia lenta, el beso robado, el abrazo amante.
Guardar que pedir.
Los entonces a los peros.
Prefiero a las personas que van de frente. Darme por aludida a ser invisible. Los buenos tratos a pleitos que te comen el terreno.
Prefiero tener que deber.
Prefiero largo.
Prefiero bien.
Prefiero tomar medidas a echar cuentas.
La madera a la piedra.
Tener novio a pareja.
El calor al soplo del frío viento.
El rojo al azul.
La luna al cielo raso.
El otoño al invierno.
La mentira piadosa a la verdad ofensiva.
Prefiero querer a nunca haber querido.
La cama al sofá.
La madrugada.
El encuentro.
Las cosquillas a que me des la espalda.
Prefiero la arena.
Las mareas.
Mojar mis pies y recorrerte descalza.
Prefiero una vela a la luz cegadora.
El amanecer a la obscuridad de la noche.
Los armarios pequeños a la supuesta suerte de tener.
Prefiero el trabajo inteligente a la presión constante.
Los fines de semana completos.
Las tardes libres.
La oportunidad, los sueños, los retos.
Tener futuro a vivir del pasado.
Prefiero los bares.
Los libros a las pelis.
Los mercadillos.
Paris sin equipaje a viajes aplazados.
Prefiero desnudarme a sentir las costuras en mi carne.
Prefiero sabanas frías en verano.
Y días infinitos.
Tomarme mi tiempo.
Respetar tu ausencia.
Vestir de colores.
Ser, a parecer que soy.
Prefiero morir, habiendo vivido, que morir en vida.
Arriesgar y arrepentirme a tener miedo.
La lujuria a la avaricia.
Pecar a perdonar.
Prefiero libre.
Prefiero a mi lado.
Prefiero muy cerca.
Prefiero inmediato.
Prefiero incansable.
Prefiero que me prefieras, a ignorarte.

RENACER

Querer despertar de un largo letargo.
Querer avanzar y encontrar escollos insalbables en la ruta.
Quererte en mi cama y en mi vida.
No saber por dónde empezar  a desbrozar la suerte.
Estar inerme.
Dejar de existir.
Sentirme inútil.
Caerme y carecer de fuerzas.
Retroceder.
Un largo paseo por las sombras, rebuscando entre los pliegues de tu piel.
Huyendo de la soledad a ratos.

Estar unida  a ti por pensamiento y alejarme de ti por sentimiento.
Omitir tu abrazo enredado.

Buscar la paz y alcanzar el abismo de conflicto.
Y caer de nuevo.

Y de nuevo renacer.

entonces

Cuando escuchas las últimas noticias y apagas la tele y te vas a la cama y te arropas con las sábanas frescas. Y te abrazas.

Cuando el ruido desaparece y el silencio te envuelve.

En la obscuridad de tu habitación. Donde habitan las sombras.

Ahí, justo ahí, aparecen los sueños y silueteo tu recuerdo.

VEN

Voy a callar tu boca con te quieros.
Voy a acariciar tu ojos con ternura.
Voy a volar y a llevarte en volandas.
Voy a esforzarme en tenerte.
A merecer tu paciencia.
A entenderte con fijarme en tu sonrisa.
Voy a perderme entre arrullos.
A olvidarme de recordar el pasado.
Voy a curar tus heridas con mis besos.
Voy a tenerte presente.
A fingir que no me duelen las ausencias.
A enlazarme entre tus dedos y a pedirte que me quieras.
Voy a estrecharte muy fuerte.
A dejar que descanses en mi pecho.
Voy a quererte despacio.
Voy a tenerme que ir para quedarme.
Voy a guardar tus secretos.
Y a echar la llave a mis desvelos.
Voy a hacer míos tus deseos.
A bajar a la tierra y a mojarme.
Voy a empezar la semana sin angustia.
A recordarte en persona.
Voy a intentar lo difícil.
A conseguir lo importante.
A recargarme las pilas.
A subirme al carrusel de sensaciones.
A marearme en las vueltas.
Y a parar.
Voy a actualizar mi estado.
A reír.
A ser sonrisa.
A asegurarme.
A asomarme a tus abismos.
Voy a pedir tres deseos.
1…
2…
3…
Voy a parar los relojes.
A hacer fotos a las nubes.
A subirme a la azotea y respirar.
A lavarme las heridas.
A solucionar problemas.
Voy a tomar tus canciones.
A poner música a tu mundo.
A cantar sin importarme lo que cuento.
A contar lo imprescindible.
Voy a abrir mi corazón a tus sentidos.
A leer.
A escribir.
A explicar.
Y a escuchar.