(DES)CONEXIÓN

-Me conformo con haberte dado un pellizco al corazón-.

Estas fueron las ultimas palabras que escuchó antes de cerrar esa puerta para siempre.

 

Meses antes habían coincidido en el metro una mañana. Todo fue tan casual que necesariamente tenía que salir bien.

Cuando el libro que iba leyendo se resbaló entre sus manos, él lo rescató al vuelo y al devolvérselo, mirándola a los ojos, se sumergió en aquel azul intenso sintiendo que se asomaba a un océano. Y le apeteció pasear en sus orillas.

El latigazo en el estómago fue mutuo, por lo que decidieron hacer su viaje juntos y al salir a la luz intercambiaron sus números con la firme intención de trazar un hilo conductor entre ambas vidas.

Varios mensajes y alguna llamada después quedaron por primera vez y no pudo haber ido mejor.

Él transitaba por el mundo de la publicidad. Ella por la vida filosófica. Lo mundano y lo profundo se tomaron un café.

Y conectaron.

La conversación fue fluida y agradable, apasionada en el modo.

Y conectaron.

Él le acompañó en el paseo a su apartamento. Ella le invito a subir.

Y conectaron.

Como si se conocieran, se reconocieron despacio. Recorriéndose. Recordándose.

Y conectaron…

Los meses transcurrieron despacio entre cafés y copas, mojitos y vermús, salidas por la ciudad y noches en su cama.

Todo iba bien. Demasiado bien. Ambos notaron como la costumbre se instalaba entre sus libros y su música.

Ambos sabían qué querían. Y que lo que querían no estaba en esas sábanas.

Tocaba decidir. Ambos sentían que el otro sabía. Pero ninguno quería.

El tiempo que pasaron juntos fue perfecto. Terriblemente perfecto. Sus cabezas no entendieron qué pasó.

Comenzó el momento de la desinstalación. El proceso inverso debía transcurrir sin alterarse. Tratando de compartir como hasta ahora decisiones dolorosas.

Esa tarde en el metro se miraron. Se cogieron de las manos.  Al sacar la llave de la cerradura de ella, supo que era la ultima vez. Recogió sus cuatro cosas y la besó. Despacio. Con amor y con pesar.

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“-Me conformo con haberte dado un pellizco al corazón.-“

Estas fueron las ultimas palabras que le dijo antes de cerrar esa puerta para siempre.

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20 thoughts on “(DES)CONEXIÓN

  1. Mayte me encanta esta historia de amor, y como la has contado.
    Esa conexión, desconexión. El encontrarse, el gustarse y el adiós.
    El querer algo más, pero ninguno de los dos se atreve a dar el paso.
    El conformarse, con esa preciosa frase que has escrito “me conformo con haberte dado un pellizco al corazón”
    Esos pellizcos al corazón son los que te hacen vivir.
    Preciosa historia Mayte, pero que muy bonita.
    Gracias y besazos dos, de lunes.

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  2. Real y triste como la vida misma.

    Las historias, las cosas en general…¡tal como llegan así se van!

    Así que, supongo que lo mejor que se puede hacer es disfrutar y vivirlo intensamente mientras dure.

    ¡Carpe Diem!

    Muy bello relato…

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    1. ¿Tal como llegan así se va? Así de efímero. Ya nos gustaría que algo durara tan poco. Y ya nos gustaría que ese poco fuera largo, largo. Y disfrutarlo. Y saber (des)conectar a tiempo cuando percibimos que la conexión se va.

      Gracias Fer.

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  3. Me encanta Mayte, como siempre, me encanta lo que cuentas y como lo cuentas. Esta vez me he quedado triste y como dice Barniedo : y si no acaba? Mejor!! Se que hay cosas destinadas a ” no ser” pero sigo siendo una soñadora y me gusta pensar que también hay cosas que son para siempre. Un abrazo enorme y que sepas que estoy deseando que llegue el jueves ❤️

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  4. Muy bonito pero…muy triste, aunque real. Porque a veces da tanto miedo encontrar lo que buscabas y lanzarte?
    Yo si algo he aprendido es a tirarme , sin pensar en las consecuencias aun a riesgo de sufrir por ello. Las oportunidades no vuelven así que más vale vivirlas al máximo hasta que se agoten….o para siempre, nunca se sabe.
    Un besazo guapa!!!!

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    1. Tal y como yo lo veo, los protagonistas de la historia se lanzaron, lo vivieron, se absorbieron y se gastaron. Y cuando algo se gasta y se desgasta hay que saber hacer la transición de la forma mas perfecta para todos los implicados.
      Para mi, triste es permanecer en un océano alejada de tus deseos. Permanecer en alguien por costumbre. Alejarte de lo que se necesita y sobrevivir.
      Gracias Ana y un beso enorme.

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  5. A veces las historias están condenadas a ser un pellizco en el tiempo. Y tal vez es cuando aprendemos a eso, a pellizcar el corazón, es cuando conseguimos que sean ya eternas, aunque tan sólo duren un pellizco en nuestro tiempo. Porque hay historias, instantes y latidos que jamás se podrán medir con el reloj. Me ha encantado niña!!!

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    1. Muchas gracias Juan.
      Soy como tú.
      Prefiero un buen pellizco que se acabe a no sentir.
      Prefiero una buena historia que dure lo que tenga que durar, y salir a tiempo de ella si me agota y no me aporta.
      Tan difícil detectarlo, como decidirte ir.
      Tan necesario hacerlo, como seguir viviendo intensamente.
      De nuevo, mil gracias por pasarte.

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