OTOÑO

La invita a pasarse por el puerto mas tarde.

El viene cada tarde.

Le gusta pasearse entre los barcos. Escuchar el crujir de las maderas al pisar. Va de uno a otro y los conoce de memoria, y se sabe de memoria sus historias.

Y a ella.

La conoció hace apenas dos años. Volvía cada final de verano a casa de sus abuelos. Según supo después, desde hacía años, era su ritual para volver a ponerse en marcha. Ella vivía cerca de allí. Y era seguro que habían coincidido más de una vez, y sin embargo, nunca hasta aquella tarde en la playa habían cruzado sus ojos.

Ella tenía una pequeña tienda en el puerto. Trabajaba los meses de verano para darle un impulso a su negocio, aprovechando las visitas de forasteros que venían a pasar unos días por allí. Era una cosa sencilla, sin grandes pretensiones. Juntaba cosas que le agradaban, y las vendía. Sólo necesitaba ganar lo suficiente para vivir el resto del año. Para poder dedicarse a lo que verdaderamente le apetecía y le apasionaba. Escribir. 

Habría pasado al lado de Nacho infinitas veces en su paseo por las dársenas. Seguro. Pero fue aquella tarde de mediados de septiembre cuando sus ojos se cruzaron.

El tiempo se mantenía agradable, y aunque comenzaba a anochecer temprano, merecía la pena bajar a la playa y disfrutar de la puesta de sol. Y esa tarde lo hizo.

El abuelo le había contado que encontraba a la abuela Julia alicaída, cansada, se agotaba. Estaba preocupada. Quizá le vendría bien bajar un rato a la playa antes de anochecer y despejarse. Y lo hizo. 

Escucho un ladrido a lo lejos, breve. Pero le hizo levantar la cabeza y la vió.

Moo había decidido bajar con ella al paseo. Y al llegar a la playa la soltó. Era una perrita muy tranquila. No se alteraba apenas. Pero de repente hechó a correr y a ladrar, y María corrió para alcanzarla. Cuando consiguio recuperar la correa levantó la vista. Y le vió

Esas décimas de segundo en las que saltan chispas. En las que sabes que está pasando. Que empieza algo.

IMG_20150912_194621

Dos años después, él la espera. Como cada septiembre. Como cada tarde entre los barcos.

Los que le conocen de memoria, los que se saben su historia de memoria…

Anuncios

7 thoughts on “OTOÑO

  1. Creo que hoy el relato desprende una pequeña dosis de melancolía (pequeñiiiiiita…) pero precioso, como de costumbre (ya te pillaré algún día con uno que no me guste jaja).

    Desde que lo he leído me ha dado tiempo a imaginar varias continuaciones al mismo…y todas buenas (vaya vaya eso es muy raro).

    Ojalá se sigan viendo más y más tardes en esa playa.

    Beso de lunes, señorita escritora.

    Y ánimo que ya te falta un día menos para primavera…

    Le gusta a 1 persona

  2. Que fácil y que bonito lo escribes siempre.
    Puedo ver ese puerto, oír el agua contra el casco de los barcos…casi casi oler el mar. Y por supuesto a ellos, imaginando mil historias al final de tu relato.
    Siempre me sumerges en tus historias y eso me parece algo maravilloso.
    Que tengas muy feliz semana preciosa!!!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s