RENACER

Querer despertar de un largo letargo.
Querer avanzar y encontrar escollos insalbables en la ruta.
Quererte en mi cama y en mi vida.
No saber por dónde empezar  a desbrozar la suerte.
Estar inerme.
Dejar de existir.
Sentirme inútil.
Caerme y carecer de fuerzas.
Retroceder.
Un largo paseo por las sombras, rebuscando entre los pliegues de tu piel.
Huyendo de la soledad a ratos.

Estar unida  a ti por pensamiento y alejarme de ti por sentimiento.
Omitir tu abrazo enredado.

Buscar la paz y alcanzar el abismo de conflicto.
Y caer de nuevo.

Y de nuevo renacer.

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VEN

Voy a callar tu boca con te quieros.
Voy a acariciar tu ojos con ternura.
Voy a volar y a llevarte en volandas.
Voy a esforzarme en tenerte.
A merecer tu paciencia.
A entenderte con fijarme en tu sonrisa.
Voy a perderme entre arrullos.
A olvidarme de recordar el pasado.
Voy a curar tus heridas con mis besos.
Voy a tenerte presente.
A fingir que no me duelen las ausencias.
A enlazarme entre tus dedos y a pedirte que me quieras.
Voy a estrecharte muy fuerte.
A dejar que descanses en mi pecho.
Voy a quererte despacio.
Voy a tenerme que ir para quedarme.
Voy a guardar tus secretos.
Y a echar la llave a mis desvelos.
Voy a hacer míos tus deseos.
A bajar a la tierra y a mojarme.
Voy a empezar la semana sin angustia.
A recordarte en persona.
Voy a intentar lo difícil.
A conseguir lo importante.
A recargarme las pilas.
A subirme al carrusel de sensaciones.
A marearme en las vueltas.
Y a parar.
Voy a actualizar mi estado.
A reír.
A ser sonrisa.
A asegurarme.
A asomarme a tus abismos.
Voy a pedir tres deseos.
1…
2…
3…
Voy a parar los relojes.
A hacer fotos a las nubes.
A subirme a la azotea y respirar.
A lavarme las heridas.
A solucionar problemas.
Voy a tomar tus canciones.
A poner música a tu mundo.
A cantar sin importarme lo que cuento.
A contar lo imprescindible.
Voy a abrir mi corazón a tus sentidos.
A leer.
A escribir.
A explicar.
Y a escuchar.

tiempo

Cuando piensas que no hay nada. Cuando echas la vista atrás y lo ves tan lejos. Cuando se te va la suerte y crees que se te va la vida. Cuando estás decidida. Cuando sólo puedes seguir adelante. Cuando la violencia golpea tus sienes. Cuando eres juez. Y eres parte. Cuando cumples todos los requisitos. Cuando te eligen. Cuando eliges. Cuando te descuidas y te resientes. Cuando amas. Cuando sientes que te roban el aliento. Cuando no dicen nada. Cuando te hacen callar. Cuando lo tienes todo y no lo sabes. Cuando te sientes más pobre cada día. Cuando la familia duele. Cuando guardas un secreto. Cuando eres mujer y eres hombre y madre haciendo de padre y amiga y tu peor enemigo. Cuando las pistas no te sitúan en el mapa. Cuando das al máximo y te sientes bajo mínimos. Cuando baja la temperatura. Cuando vuelve el invierno en primavera. Cuando caes. Cuando buscas una mano que te ayude a levantarte. Cuando pasas y te pasan por encima. Cuando eres fuego y te echan agua en las brasas. Cuando necesitas horas. Cuando ya te sobra el tiempo.

VUELVO

Vuelvo para no irme ya. Para quedarme. Para decírtelo de nuevo.

Vuelvo aunque nunca me he ido del todo. Porque aún me queda fuego dentro. Porque me quema en los labios lo que tengo que decirte.

Sigo siendo invisible y ya no hay tiempo.

La situación se equilibra en los aciertos, en la suerte y en el juego.

Pasan rápido los segundos y me atrevo. Los tabúes se amontonan en la fila de los noes.

No tengo idea de encontrame y ni siquiera se, si estoy segura de haber estado perdida.

Son gélidas las ausencias en las que me hago pequeña. Lo que es bueno para mí se antoja esquivo. Los apoyos, los halagos, los desafíos sin fondo, los errores no presupuestados, las promesas no cumplidas.

Incorporame a tus sueños y no dejes ni una improvisación por probar.

Quiero mis 26 viernes, mis 26 sábados, mis 26 domingos.
Quiero mis tardes de viernes y mis madrugadas de domingo.
Quiero mis ganas y quiero tus tiempos.

Tus abrazos y tus besos, tus caricias, quiero soplarte en la oreja que te quiero y quiero no dejar de quererte.

Intimidad

¿Y si este fuera el final del camino?

¿Y si aquello que nos une, acaba por separarnos?
¿Y si se me acaban las ganas, la paciencia y el amor?
¿Qué pasa si me aburre tu discurso acelerado?
¿Qué ocurre si me ofendes, si tú murmullo apagado me confunde, si me entristece el pensar que ya no hay forma de arreglarlo?
¿Si te me vas de las manos, si no puedo conseguirte la alegría que te falta, si me enfrento al letargo y al error?
Si confías y lo pierdes.
Si apuestas y te hacen trampas.
Si te arriesgas con la falta de futuro, y el presente no es el tuyo.
Si te encoges en tu asiento.
Si te escondes tras tus dudas.
Si te enfrentas al abismo y al dolor.
¿Y si este fuera el final del camino y no sabes cómo hacerlo?
¿Y si sabes que van a faltarte los buenos momentos?
¿Y si ya no queda tiempo, ni palabras por decir?
Dejo a un lado los reproches y los besos.
Me olvido de las caricias, de canciones, de momentos.
Doy el salto y ya no miro lo que voy dejando atrás.
Ya te quedas rezagado en las ausencias.
Trataré de no buscarte, no perdonarte, olvidarte.
Navegar en la posibilidad de ser sin ti.
Quizás nunca lo fué.
Quizás fue un espejismo de realidad inventada.
Quizás no me merezco estar contigo y no mereces mis abrazos.
¿Y si ya no tengo miedo de perderte?
¿Y si tú ya me has perdido para siempre?

DECIDO DEJARTE

Creo que siempre supe que venías con fecha de caducidad.
Que te he consumido hasta la extenuación, y has consumido mis ganas.
Ya no me apetece más.
No necesito a alguien como tú.
Y tú ya no me necesitas.

Una palabra mal dicha, un gesto interpretado al revés.
Me molesta hasta el sonido de tu voz,  que hables deprisa, que no escuches, se sepas de todo, que lo sepas todo, que no dejes que opine, que no valga lo que pienso.
Me molesta tu silencio que reprocha, tu indiferencia.
Tus manos en los bolsillos, tu falta de sonrisas, tu apatía.
Tu antipatía.

El de aquí a la eternidad murió.
Se desvaneció.
Me dejó vacía y cabreada.

Viajo a tu lado y no me hablas, no me miras, no me tocas.
Creo que soy invisible.
Que ni siquiera me ves.
Que no quieres verme.

Llegar hasta aquí tampoco fue fácil. Mil veces te pedí perdón.
Mil veces esperé tus disculpas y sentir tus pasos tras de mi.
Me dejaste ir tantas otras que me acostumbre a dejarte ir.

Decido dejarte.
Sin arrepentimientos, sin drama.
Ya no quiero mas comedias inventadas, más lágrimas fingidas.
Me has dado y me has quitado a partes iguales.
Ya no tengo ganas de demostrar que no importa, porque importa.
Ya no me apetece cargar con la culpa, porque no la tengo.
Te he querido y aún te quiero. Tanto que deberá desvanecerse poco a poco.

Sólo me quedará quedarme sola.

Si, siempre supe que no me llevarías a París.

soy

Soy más de hacerme ilusiones que de tomar decisiones. De agarrarme a la cintura imaginando que eres tú quien me asalta por la espalda.

Soy más de disfrutarlo que de comentarlo. De entregarme, de dejarme seducir, de seducirte. De esconder mi cabeza en tus abrazos. De oler el aroma que envuelve la intimidad de tu cama.

Soy más de dejarme llevar. De no opinar. De parecer que no decido. De tomar iniciativas invitadas. De subirme a mis tacones y mirarte desde arriba y esperar que te decidas. De extrañarme si lo haces, porque ya no me lo espero. De descolocar mi noche si me dices que me quede.

Soy más de soñar despierta. De aprovechar el momento. De no arrepentirme a tiempo. De no hacerlo ni siquiera aunque debiera. De entender que me lo debes. De saberlo. Y de hacertelo saber.

Soy de esperar que me beses en la nuca si te espero en la ventana. De entender que si no vienes iré yo. De aprovechar los momentos porque pasan y no vuelven. De ser la primera en irme y dejarte descansar.

Y soy de las que creen que dejan huella por estar y se apasionan y no saben si es verdad o lo será. Pero da igual, por que ya ha sido.

Soy la de siempre. La que ríe y la que llora sin motivo. La que busca la emoción. La que disfruta el camino y la que aprende en la meta que, si vuelves, puede que vuelvas a verme.