DECIDO DEJARTE

Creo que siempre supe que venías con fecha de caducidad.
Que te he consumido hasta la extenuación, y has consumido mis ganas.
Ya no me apetece más.
No necesito a alguien como tú.
Y tú ya no me necesitas.

Una palabra mal dicha, un gesto interpretado al revés.
Me molesta hasta el sonido de tu voz,  que hables deprisa, que no escuches, se sepas de todo, que lo sepas todo, que no dejes que opine, que no valga lo que pienso.
Me molesta tu silencio que reprocha, tu indiferencia.
Tus manos en los bolsillos, tu falta de sonrisas, tu apatía.
Tu antipatía.

El de aquí a la eternidad murió.
Se desvaneció.
Me dejó vacía y cabreada.

Viajo a tu lado y no me hablas, no me miras, no me tocas.
Creo que soy invisible.
Que ni siquiera me ves.
Que no quieres verme.

Llegar hasta aquí tampoco fue fácil. Mil veces te pedí perdón.
Mil veces esperé tus disculpas y sentir tus pasos tras de mi.
Me dejaste ir tantas otras que me acostumbre a dejarte ir.

Decido dejarte.
Sin arrepentimientos, sin drama.
Ya no quiero mas comedias inventadas, más lágrimas fingidas.
Me has dado y me has quitado a partes iguales.
Ya no tengo ganas de demostrar que no importa, porque importa.
Ya no me apetece cargar con la culpa, porque no la tengo.
Te he querido y aún te quiero. Tanto que deberá desvanecerse poco a poco.

Sólo me quedará quedarme sola.

Si, siempre supe que no me llevarías a París.

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soy

Soy más de hacerme ilusiones que  de tomar decisiones. De agarrarme a la cintura imaginado que eres tú quien me asalta por la espalda.

Soy más de disfrutarlo que de comentarlo. De entregarme, de dejarme seducir, de seducirte. De esconder mi cabeza en tus abrazos. De oler el aroma que envuelve la intimidad  de tu cama.

Soy más de dejarme llevar. De no opinar. De parecer que no decido. De tomar iniciativas invitadas. De subirme a mis tacones y mirarte desde arriba y esperar que te decidas. De extrañarme si lo haces, porque ya no me lo espero. De descolocar mi noche si me dices que me quede.

Soy más de soñar despierta. De aprovechar el momento. De no arrepentirme a tiempo. De no hacerlo ni siquiera aunque debiera. De entender que me lo debes. De saberlo. Y de hacertelo saber.

Soy de esperar que me beses en la nuca si te espero en la ventana. De entender que si no vienes iré yo. De aprovechar los momentos porque pasan y no vuelven. De ser la primera en irme y dejarte descansar.

Y soy de las que creen que dejan huella por estar y se apasionan y no saben si es verdad o lo será. Pero da igual, por que ya ha sido.

Soy la de siempre. La que ríe y la que llora sin motivo. La que busca la emoción. La que disfruta el camino y la que aprende en la meta que, si vuelves, puede que vuelvas a verme.

fácil

Es tan necesario que a veces te pongan en tu sitio. Es tan duro discutir para acabar sintiendo que no tenías razón. Es tan difícil darse cuenta de lo mucho que nos gusta llevar la contraria por que sí. Es tan complicado escuchar las verdades, porque te das cuenta de que son verdad.

Es tan fácil herir a quien te quiere. Y seguirle el juego a quien te utiliza. Tan sencillo equivocarse y tan cansado darte cuenta.

Es agotador y duro quedarte sin argumentos. Y callar.

Y es tan simple preguntarte qué te pasa, porqué lo haces, porqué haces daño, porqué dejas que te lo hagan, porqué no escuchas, porqué hablas tanto y porqué te equivocas tanto.

Y es tan fácil, que no sabes hacerlo.

LO MEJOR

Lo peor es no tenerte.
Lo mejor es no perderte.

Lo peor es recordarte.
Lo mejor, acariciarte.

Lo peor, lo que no puedo.
Lo mejor tenerte entero.

Lo peor es esta angustia.
Lo mejor es que me abraces.

Lo peor, dejar de hablarte.
Lo mejor es escucharte.

Lo peor no estar contigo.
Lo mejor, acompañarte.

¿Lo peor? Ese humor tuyo…
Lo mejor, reconfortarte.

Lo peor es despertarme, y no sentirte a mi lado. Alargar mi cuerpo entero y no acabar de encontrarte. Sonreírte, y que no veas mi sonrisa en la mañana. Pelear contra mi tiempo. No coincidir en tu espacio. Desayunar con mis miedos y acostarme en tu recuerdo. No sentirte, no tenerte, no contar nunca contigo. No saber qué pasará. No tenerte como amigo. Esconderme. Y enfadarme. Y no crecer, y mermarme.

Lo mejor es acabar de dormirme entre tus brazos. Despertarme y despertarte. Morir de risa contigo. Aprovechar los minutos. Planear momentos juntos. Que cocines para mi. Y mirarte. Saber que estás a mi lado. No pensar en el futuro porque el presente es perfecto. Confiarte mis pesares y mis miedos. Contagiarte de alegría. Aparecer a tu lado. Progresar. Y no rendirme.

Lo peor es que estas lejos.
Lo mejor es que me quieres.

DESDE HACE TIEMPO

Desde hace tiempo no me apetece hablar de amor.
Quizás por que lo tengo.
Quizás porque no lo alcanzo del todo.
Porque el AMOR con mayúsculas es mas. Mucho mas.

Es saber que quieres y lo que quieres. Y saber que te quieren.
Es saber que estoy y saber que estás.
Es estar.
Es aprender, y pensar, y escribir, y tener razón y perderla. Y perder la razón en cada roce.
Es pisar con fuerza.
Es estar colgado de ti. Es que me pasees en zig zag cada mañana.
Es que no te prives de mi.
Es poder. Y es tocar. Y respirar.
Es aprovechar las ocasiones. Es matar las ganas.
Es perder el tiempo ganando sinfines.
Es saber dónde estas y con quién. Saber qué haces y disfrutar de que lo hagas.
Es respetar tu espacio y colocarte en el mío.
Es querer sin condiciones. Y perder. También es perder.
Perder miedos. Perder tiempo. Perder el llanto por fin. Perderme en ti.
Quemarme con tu deseo. Y Gastarlo.
Es acabar y comenzar cada día.
Es decirte adiós y poder dormir. Por fin descansar. Y recordar y desaparecer.
Podría vivir asi cada día.
Podría salvar esta situación incomoda en la que me faltas. Si volvieras…
Podría buscarte en cada esquina.
Podría estremecerse y temblar de ti.
Y quemarme por dentro.
Y sacarlo fuera.

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Desde hace tiempo no me apetece hablar de amor…