NUNCA DEJES DE SER

1.074 asesinatos desde el 1 de enero de 2003 hasta el día de hoy.
41 mujeres asesinadas desde el 1 de enero de 2020 hasta el día de hoy.
Actuemos.

micerebroinconsciente

Aquella tarde, en el cambio de clase le intuyó. Se subía los cuellos de la chaqueta para resguardarse del frío que el otoño había traído de repente.

Ver la entrada original 403 palabras más

LO NORMAL

Las playas repletas.
El sonido de los árboles al mecer sus ramas con el viento.
Los amaneceres.
El olor de las mimosas.
El roce de unas manos.
El revoloteo de una mariposa.
El sabor del último pedazo de pastel.
El sonido del avión al despegar.
El vértigo de la noria.
El ruido de los coches.
La experiencia de ver una peli en el cine.
La última canción de un concierto.
Aparcar con el sonido de los claxon.
Esperar asiento en un bar.
El primer terraceo.
La itinerancia de una ruta.
Los vuelos low cost.
Vivir sin pedir permiso.
Saltarse las normas impuestas.
Los momentos únicos.
Los días distintos.
Saber que es sábado.
El romanticismo cara a cara.
Las tiendas de chuches.
El fast food.
El tacto de los euros.
Junio, Julio y Agosto.
Las fiestas de prao.
El vermú.
Las noticias nuevas.
Otras ciudades.
Un descampado, sólo para mí.
La noche de San Juan.
El olor de las sardinas.
Los abrazos de otro.
Las vacaciones.
Las citas previas.
Las citas.

Cosas que ver, escuchar, tocar, sentir.
Deseos de lo que hemos perdido.
Angustia de lo que viene para quedarse.

RESPIRA

Teníamos planes y ganas de tener planes.
Buscábamos concienzudamente el mejor momento, el mejor viaje, el mejor lugar.
Nos arremolinábamos en torno a edificios, esculturas, museos, parques, montañas.
Nos vestíamos para la ocasión.
Nos despertábamos cada día en una habitación de hotel y renegábamos del desayuno buffet si no tenía fruta cortada, o de los niños gritones, o de la incomodidad de una almohada.
Regañábamos por cualquier cosa.
Nos levantábamos tarde y nos acostabamos tarde.
Comíamos, bebíamos, disfrutábamos de la vida. De las vacaciones, del fin de semana.
Gastábamos sin control, abanderados del «un día es un día».
Calidad de vida, decíamos.
Poníamos el foco en lo intrascendente. En estar, más que en ser.
Nos parábamos poco a mirarnos a los ojos, a conversar.
Hacíamos fotos sin mirar el paisaje, más ocupados en compartir, que en disfrutar.
Nuestro tercer brazo, el móvil, siempre presente. Capaz de ahogar cualquier silencio.
No nos llamábamos, bastaba con un mensaje rápido. Con muchos mensajes rápidos.
Grabábamos los conciertos en vez de bailarlos.
Nos regalábamos cosas que suplían al tiempo, sin tiempo para disfrutarlas.
El tiempo.
El no tengo tiempo.
Para quedar, para llamar, para tomarnos un café, para hablar sin prisas, para el cine en silencio, para cogernos de la mano.
Deambulábamos las ciudades como si fueran nuestras. Sin mirar arriba o abajo. O a nuestro lado.
Nos permitíamos ser mejores que muchos, sin conocer sus miedos. Y juzgar. Y sentenciar.
Nos enfadábamos y nos pedíamos perdón, como parte de la misma rutina desprovista de valor.
No éramos del todo malos.
No nos hemos convertido en mejores.
Volverán esas rutinas necesarias y olvidaremos que, durante semanas infinitas, fuimos uno, respirando al unísono.

DIAS

Esa sensación extraña de soledad compartida.
Ese ir y venir de pensamientos. De sentimientos.
Ese escapar del miedo.
Huir de lo posible.
Sumergirse en la tarea cotidiana.
Echar de menos.
Desaprender el camino.
Días raros, sensaciones raras.
Necesidad.
La importancia de lo simple.
La necesidad de un abrazo.
Respirar. Sentir el sol en la cara. Dejar que la lluvia te moje.
Salir de tu refugio.
Protegerte y proteger.
Horas que no pasan y horas que no llegan.
Días que se van amontonando, uno tras otro.
Intercambio de buenos deseos.
Sonrisas y risas.
Y canciones.
Y de repente desapareces, y todo lo que conociste ya no sirve.
Compañeros, amigos, amantes.
Familia.
Casa.
Día 4.

tarde

Hay veces, en las que no sé qué hago aquí.
El horizonte se me antoja lejano, e inalcanzable.
Esa línea que separa cielo y tierra y recorre el mundo infinito, esa línea, traza muestras dos vidas.
Cuando no estás, sueño en tus brazos.
Cuando acompañas mis pasos, me sobra acompasar mi corazón al tuyo.
Qué difícil, concluir una razón lógica por la que seguir aquí.
Siento que se me aparecen viejos temores.
Abro los ojos y soy pequeña. Mínima. Desaparezco como el humo. Me desvanezco.
Si era esto, no lo quiero.
Si voy a seguir a tu sombra, me revelo.
Seguir sola mi camino es mejor opción que echarte en cara mis desvelos.
Me quedo aquí, callada, vacía e inerte, empachada de culpa.
Te vas y no miras atrás.
Y me pides clemencia y es tarde.
Ya es tarde…

te quiero

Te quiero.
Sé que lo repito sin cesar y sin venir a cuento.
A veces cuando te miro a los ojos. A veces cuando me abrazas. Muchas veces cuando ni si quiera estás. Cuando sé que no me escuchas. Porque sé que no me escuchas.
Se acaba el día y siento que necesito decírtelo.
Amanece y te lo digo.
Mientras duermes. Al despertar.

A veces me abrazo a ti fuerte y siento que mi pecho estallará si no te lo digo.
Te quiero.
Ya sé que lo sabes, pero es que no quiero que se te olvide.
No quiero que en el tiempo y las distancias te asalten las dudas.
No quiero que te olvides que te quiero.

septiembre

Pararme un momento para no pensar.
Sentir mas despacio.
Esconder latidos.

Recorrer las calles sin prisas detrás.
Coger mas aliento.
Cruzar sin mirar.

Voy a hacerlo fácil y a apostar por mi.
Encontrar las ganas.
Intentar vivir.

Quiero en mi camino tropezar contigo.
Que me des tu mano.
Que vengas aquí.

Comenzar viviendo lo que no viví.
Un nuevo septiembre.
Todo por sentir.

DESPEDIDA

Hace un tiempo mi cerebro inconsciente y yo comenzamos una aventura y de repente, en medio de ella, me apeteció que me acompañaran todas esas almas libres que tienen cosas maravillosas que contar y compartir.


Estefania fue un descubrimiento para mi, aunque ella llevaba tiempo descubriéndose a si misma.
Ahora se nos descubre del todo y para todos con su primera obra publicada. «Indelebles en el Tiempo». La primera de muchas.
Gracias por sentir. Gracias por compartir. Gracias por escribir.
Gracias…

micerebroinconsciente

Te he llorado, pensado y perdonado tanto… Estaba cegada.

Que un día te ignoren y pisoteen con agujas sobre el pecho. Quizás así sientas una tercera parte de lo que dolió tu marcha. Me dejaste en la estacada, tirada, llevándote promesas que demostraste no valen nada.

Ver la entrada original 333 palabras más

Carta II

A veces no tienes palabras. Y a veces no las necesitas. Porque otros hablan por ti.
Esa también soy yo.

byluis7

ace tiempo que necesito decirte que me atrapaste el día que te conocí, porque me gustan las personas como tú. Personas raras y enrevesadas, esas que son difícil de conocer. Y si, tu eres para mí unas de esas personas, alguien que cada día que pasa me sorprende más y que consigue con sus tonterías hacerme feliz.

Soy consciente que desde que nos conocemos hemos tenido bastantes días malos, demasiados para mi gusto. Pero también he de decir que poco a poco los estamos dejando atrás y eso solo se consigue porque nos importamos, porque a pesar de nuestras pequeñas guerras mundiales nos queremos bastante más de lo que reconoceriamos ante un tribunal.

Quiero un futuro cierto, en que estemos cerca el uno del otro. Donde pueda verte lograr tus triunfos, y en el que pueda ver de primera mano como el mundo siente la magia que tienes en tus…

Ver la entrada original 22 palabras más

no

No me hagas odiarte.  No hagas que crezca en mi interior el deseo de olvidarte. No provoques sentimientos que no entienda. No insinues. No me coloques en ese lugares que no quiero.

No me hagas decidir por ti o por mi. No resuelvas el contrato de un plumazo. No te asomes al abismo. No me hagas sospechar que no es lo mismo.

No me odies por quererte. No me quieras por cordura. No me ates al desencanto y la pena.

No lo hagas.

SENSACIÓN

Hay tardes aburridas que, de repente, se ven alteradas por conversaciones inesperadas.

De repente.

Me hablas, y te contesto. Me dices, y te replico. Y el caramelo se va deshaciendo poco a poco en la boca, consiguiendo hacer que te sienta dulce. Por dentro y por fuera.

Eres egoísta queriendome hacer sentir bien, para estar bien. Pero la sensación es agradable y siento que me haces mas guapa. Que me haces mas divertida. Que eres ese amigo que me cuida.

Mil realidades escondidas. Todo lo que alguien imagina. Todo lo que nunca pasará.

Me haces que olvide y que recuerde. Me haces reír y suspirar. Y desear y soñar. Haces que te desee y que desee lo mejor para ti. Por mi.

Y se que no es posible. Que es poco probable. Que si estiro mi mano no te alcanzo. Que sigues siendo intocable.

Aunque tu no lo sepas, has dejado huella. Dejas marcas en mi espalda sin tocarme. Dejas pistas indescifrables. Dejas mañanas frías. Desapareces.

Y ya casi nunca estás…

días

Hay días en que no puedes, o no te apetece, o no sabes… Hay días en los que parace que todo se te vuelve en contra, que no avanzas, que te encuentras como atrapado en una tarde sinfin. Hay momentos en los que me siento rara, me bloqueo, no me reconozco. Me cabreo conmigo misma y me cuesta reconciliarme con el mundo.

Hay días en los que voy contra mi.

te vas

Aunque no sepa explicarlo con palabras, son palabras las que sobran. Si te vas, si me susurras despacio que se acaba… es más fácil olvidar que imaginar tu boca pronuciándolo.

El perfume que me envuelve. La noche que acompaña las mentiras. Es mas fácil olvidarte si al mirar tu fotografía me devuelve alguien nuevo, que antes no veía.

Siempre te he mirado de lejos. Me gustaba imaginar que me envolvías en tu abrazo. Piel con piel. Todo comienza a tomar sentido. Y todo lo pierde. Respiro en tu aliento. Agoniza el amor.

Melancólicamente me refugio en sabores y mundos inventados.

Echo de menos tu calor y tu sonrisa. Ya no estás. El rencor aparece y se instala en mi alma. Y no quiero morir por ti. Ya no quiero seguir muriendo por ti.

No miraré tus ojos infinitos. No notaré las yemas de tus dedos en mi cara. No recibiré tu abrazo. No escucharé. No hablaré. Nunca más. 

No debo hablar más. No puedo hacer más, si tú ya te has ido…

 

olvido

Dicen que el olvido es involuntario.

Dejar de recordar, de pensar, de pensarte. Dejar que la memoria desvanezca el sonido de tu presencia.

Y dicen que a olvidar se aprende. Que la experiencia te dicta el nuevo camino.

Quiero aprender indiferencia, ser impasible. Dejar mi sensibilidad a un lado. Volverme invisible y apática y desinteresada. Sin deseo, sin voluntad, sin ganas.

Porque si te olvido…

Si no tengo conciencia de ser a tu lado, si desaparecen mis ratos contigo, si pierdo el presente, quedo sepultada en mi yo imprudente.

Porque los recuerdos no desaparecen, sólo se tranforman en antipatía.

Y en querer ser parte, de tu largo olvido…

 

juego

Dos.

Imaginación. Reglas para no cumplirlas, para hacerlo divertido.

Competir para lograr un objetivo. Disfrutandonos.

Estimulación absoluta de los sentidos. Habilidad para hacerte feliz. Ejercicio de recreo que me hace despertar empapada en sudor.

Experiencia de vida. Cosquillas en el alma. Risas.

Comunicación. Lenguage de gestos. Sin palabras.

Apostar y arriesgar. Desafiar al espacio y las rutinas.

Reto sin tregua. Envidia del tiempo.

Ganar. Ganarte.