VER

A partir de hoy comenzaré a evitar el ruido. A huir de los enfrentamientos. A adormecer mis sueños y arrancar los pensamientos que me me aten.
Frenaré lo complicado y lo que me sobrepase. Pensaré lo justo, para formular nuevos deseos.
Buscaré la vacuna contra el virus del dolor, y no haré caso.
Dejaré pasar el tiempo a mi favor, asegurando el calor en el invierno. Buscando la calle con salida.

Cuidaré de la imaginación y recrearé los buenos tiempos.
No habrá avalanchas de luces y color. No habrá tibieza ni moderación. Me mostraré indiferente, fría. Impermeable a las heridas.
Veré caer la lluvia y disfrutaré el otoño.

Aunque siga atada al pánico de no ver y de no verte.

pronto

Te aseguro que habrá llamadas. Y tentaciones irresistibles.
Qué estaremos en contacto permanente y trazaremos una línea discontinua entre nosotros.
Es falso que no exista la cordura en esta historia.
Vamos a imaginar que es verdad.
A contar de dos en dos, manteniendo los silencios.
Barajemos hipotéticas razones.
Conversaciones robadas a la noche.
Certezas sin duda.
Mira bien lejos, porqué allí nos encontraremos pronto.

por última vez

No tengo nada que decir. No puedo decir nada.
Siento seca mi garganta.
Ahogo mi pena en lagrimas, que resbalan por mi cara y hacen charco en el hueco de mi cuello. Donde te gusta besarme.
Hay un torrente de sentimientos que me desbordan.
Cojo las llaves y me voy a la calle.
Acabo en aquel banco donde te ví por ultima vez.
Donde discutimos por última vez.

SEPTIEMBRE

Prefiero los domingos de septiembre a los lunes de agosto.
Llegar que tener que irme.
Verte sonreir a no dejar de discutir.
Prefiero el agua de lluvia corriendo por mi escote al sudor inesperado.
El pan blanco a desayunar sin ganas.
La altura, el silencio, el rumor del mar al bullicioso olvido.
Prefiero la caricia lenta, el beso robado, el abrazo amante.
Guardar que pedir.
Los entonces a los peros.
Prefiero a las personas que van de frente. Darme por aludida a ser invisible. Los buenos tratos a pleitos que te comen el terreno.
Prefiero tener que deber.
Prefiero largo.
Prefiero bien.
Prefiero tomar medidas a echar cuentas.
La madera a la piedra.
Tener novio a pareja.
El calor al soplo del frío viento.
El rojo al azul.
La luna al cielo raso.
El otoño al invierno.
La mentira piadosa a la verdad ofensiva.
Prefiero querer a nunca haber querido.
La cama al sofá.
La madrugada.
El encuentro.
Las cosquillas a que me des la espalda.
Prefiero la arena.
Las mareas.
Mojar mis pies y recorrerte descalza.
Prefiero una vela a la luz cegadora.
El amanecer a la obscuridad de la noche.
Los armarios pequeños a la supuesta suerte de tener.
Prefiero el trabajo inteligente a la presión constante.
Los fines de semana completos.
Las tardes libres.
La oportunidad, los sueños, los retos.
Tener futuro a vivir del pasado.
Prefiero los bares.
Los libros a las pelis.
Los mercadillos.
Paris sin equipaje a viajes aplazados.
Prefiero desnudarme a sentir las costuras en mi carne.
Prefiero sabanas frías en verano.
Y días infinitos.
Tomarme mi tiempo.
Respetar tu ausencia.
Vestir de colores.
Ser, a parecer que soy.
Prefiero morir, habiendo vivido, que morir en vida.
Arriesgar y arrepentirme a tener miedo.
La lujuria a la avaricia.
Pecar a perdonar.
Prefiero libre.
Prefiero a mi lado.
Prefiero muy cerca.
Prefiero inmediato.
Prefiero incansable.
Prefiero que me prefieras, a ignorarte.

tregua

Los domingos por la tarde se queda dormido en mi regazo mientras le acaricio el pelo. Dice que le gusta y me insiste en que lo haga. No siempre me lo pide con palabras, pero me se de memoria las señales.

Amanece y se despierta y se vuelve y me abraza. Como si hubiera estado ahí toda la noche. Yo ya estoy despierta hace rato pero me hago la dormida, y me acurruco en sus huecos y busco el calor de sus besos.

No se peina. Y cuando tiene calor se moja el pelo que se le pega a la cara. Y su aspecto de niño me sugiere una sonrisa.

A veces pasan días y no se afeita. Y no me corto en explicárselo. Y él me da largas y no me hace caso. Y acaba haciéndolo, pero sólo cuando él lo decide.

Me hace fotos sin parar y no me gusta. Y le pido que las borre y no lo hace. Y se ríe. Y me gusta cuando ríe.

Tiene un carácter imposible.
Y lo sabe.
Y me ha prometido una tregua.
Y le creo.

a mi lado

El problema es que me faltas.
Que me falla la cordura.
Que te añoro.
Que te extraño.
Que me posee el deseo de tenerte.

El problema es que te quiero.
Que quiero quererte siempre.
Y que me quieras.
Que no concibas perderme.
Que te opongas al sinsentido del miedo.

El problema es soportar causas ajenas.
Y soñarte en continuas pesadillas de no hallarte.
Inventarme soluciones.
Y deshechar condiciones.
Hacer pleno en tu cabeza y en mi corazón errante.

El problema es que me agoto de esperarte.
La solución es cambiar la perspectiva en mi mirada.
Disfrutar de tu presencia mientras dure.
Caminar sobre mis pasos.
Descubrirte cada día aquí, a mi lado.

LO MEJOR

Lo peor es no tenerte.
Lo mejor es no perderte.

Lo peor es recordarte.
Lo mejor, acariciarte.

Lo peor, lo que no puedo.
Lo mejor tenerte entero.

Lo peor es esta angustia.
Lo mejor es que me abraces.

Lo peor, dejar de hablarte.
Lo mejor es escucharte.

Lo peor no estar contigo.
Lo mejor, acompañarte.

¿Lo peor? Ese humor tuyo…
Lo mejor, reconfortarte.

Lo peor es despertarme, y no sentirte a mi lado. Alargar mi cuerpo entero y no acabar de encontrarte. Sonreírte, y que no veas mi sonrisa en la mañana. Pelear contra mi tiempo. No coincidir en tu espacio. Desayunar con mis miedos y acostarme en tu recuerdo. No sentirte, no tenerte, no contar nunca contigo. No saber qué pasará. No tenerte como amigo. Esconderme. Y enfadarme. Y no crecer, y mermarme.

Lo mejor es acabar de dormirme entre tus brazos. Despertarme y despertarte. Morir de risa contigo. Aprovechar los minutos. Planear momentos juntos. Que cocines para mi. Y mirarte. Saber que estás a mi lado. No pensar en el futuro porque el presente es perfecto. Confiarte mis pesares y mis miedos. Contagiarte de alegría. Aparecer a tu lado. Progresar. Y no rendirme.

Lo peor es que estas lejos.
Lo mejor es que me quieres.

DESDE HACE TIEMPO

Desde hace tiempo no me apetece hablar de amor.
Quizás por que lo tengo.
Quizás porque no lo alcanzo del todo.
Porque el AMOR con mayúsculas es mas. Mucho mas.

Es saber que quieres y lo que quieres. Y saber que te quieren.
Es saber que estoy y saber que estás.
Es estar.
Es aprender, y pensar, y escribir, y tener razón y perderla. Y perder la razón en cada roce.
Es pisar con fuerza.
Es estar colgado de ti. Es que me pasees en zig zag cada mañana.
Es que no te prives de mi.
Es poder. Y es tocar. Y respirar.
Es aprovechar las ocasiones. Es matar las ganas.
Es perder el tiempo ganando sinfines.
Es saber dónde estas y con quién. Saber qué haces y disfrutar de que lo hagas.
Es respetar tu espacio y colocarte en el mío.
Es querer sin condiciones. Y perder. También es perder.
Perder miedos. Perder tiempo. Perder el llanto por fin. Perderme en ti.
Quemarme con tu deseo. Y Gastarlo.
Es acabar y comenzar cada día.
Es decirte adiós y poder dormir. Por fin descansar. Y recordar y desaparecer.
Podría vivir asi cada día.
Podría salvar esta situación incomoda en la que me faltas. Si volvieras…
Podría buscarte en cada esquina.
Podría estremecerse y temblar de ti.
Y quemarme por dentro.
Y sacarlo fuera.

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Desde hace tiempo no me apetece hablar de amor…